“Las niñas con grandes ideas se convierten en mujeres con visión”

Este 2020 se cumplen 25 años desde la implementación de la Plataforma de Acción de Beijing, la cual busca eliminar las barreras que impiden la participación igualitaria de las mujeres.Es por ello que en nuestro país ONU Mujeres contribuye a la campaña Generación Igualdad a través del Programa Enseña Autoestima. En las siguientes entrevistas las nuevas generaciones defensoras de la igualdad de género, nos cuentan sobre sobre sus iniciativas, proyectos y desafíos para alcanzar el empoderamiento de las mujeres. Son niñas y adolescentes creadoras de cambio que con voz propia nos cuentan sus propuestas.

Valentina Muñoz Rabanal  es una activista juvenil feminista, estudiante de enseñanza media. Es programadora desde los 12 años;  y  tricampeona regional, campeona nacional y mundial, del concurso internacional de robótica First LEGO League.  Electa por Ashoka como una de los 7 jóvenes más influyentes del país en 2020, esta joven es también fundadora de la Secretaría de Diversidad de Género y Sexualidad del Liceo Carmela Carvajal (Sedigesex);  y Presidenta de la Asociación de Mujeres Jóvenes por las Ideas (AMUJI Chile).

En la siguiente entrevista conversamos precisamente sobre su participación en esta asociación, creada por ella  junto a dos compañeras; y que actualmente la integran 30 voluntarias activas, mujeres y disidencias entre 14 y 19 años, más una voluntaria internacional. Así como el aporte del programa para la Autoestima de ONU-Mujeres en el empoderamiento de niñas y jóvenes;  y el desafío que supone cambiar el enfoque adultocentrista para trabajar en la igualdad de género desde la infancia, sobre todo en áreas ligadas a las ciencias y tecnologías.

-¿Qué te motivó a fundar la Asociación de Mujeres Jóvenes por las Ideas (AMUJI Chile)?
– Valentina Muñoz:
Desde los 12 hasta los 16 años participé en la academia de selección robótica de mi liceo, éramos uno de los pocos grupos a nivel nacional compuesto por mujeres y además de la alta brecha de género existente en el área, y los estereotipos, fuimos discriminadas en algunas competencias. Entre los años 2017 y 2018 sufrí muchísimo hostigamiento por parte del profesor a cargo del equipo. Nos decía que nuestras ideas no funcionarían, nos enviaba a mí y a mi equipo a trabajar fuera de la sala de robótica, hablaba mal de mí ¡Incluso de mi familia!.

Mis compañeras fueron un gran apoyo en todo ese proceso, hasta que llegamos a la competencia internacional, convirtiéndonos en el primer equipo sólo de mujeres, a nivel mundial, en participar representando a su país en una competencia internacional de robótica. Viajamos a Estados Unidos y entonces nos dimos cuenta de que el panorama no era tan distinto. El problema no era yo,  tampoco el profesor. El problema es el sistema patriarcal, que le hace creer a un determinado grupo que son superiores, y a nosotras que somos incapaces y poco valiosas. Entendimos que el problema era comunitario, y que por tanto la solución también debía serlo.

De vuelta en Chile, buscamos apoyo en organizaciones feministas, pero notamos que había un claro sesgo adultocentrista en casi todas, bajo la dinámica de adultas-mentoras, adultas-embajadoras, adultas-organizadoras. No había espacios que nos vieran más allá de la usuaria o “beneficiada”, cuando nosotras lo que queríamos era organizar, gestionar, movilizar.

No queríamos ser representadas, queríamos ser protagonistas. Y al no hallar ese espacio decidimos crearlo. Así es como junto a Maira y Constanza, fundamos AMUJI Chile, con un voluntariado totalmente “de niñas para niñas”.

– ¿Cuál es el objetivo o la misión de la asociación?
-VM:
Voy a abrir la respuesta con otra pregunta: ¿Sabían que, estadísticamente, la brecha de género en Chile inicia en 4to básico? Impactante, ¿no?.Entonces, ¿porque el diálogo sobre reducción de la brecha se centra principalmente en el mundo adulto? En cómo afecta a las carreras universitarias, a los cargos directivos, a los salarios. ¡Si todo empieza muchísimo antes! Incluso antes de pensar que carrera queremos estudiar.

¿Cómo pedirle a mujeres adolescentes que elijan carreras de ciencia, tecnología, etc, si desde 4to básico creen que son malas para la matemática? ¡El foco debe estar en las niñas! Debemos hacer que las niñas sueñen un futuro diferente, que sepan que sus ideas valen. Porque estamos convencidas de que niñas con ideas se convierten en mujeres con visión.Es bajo este concepto, que AMUJI Chile lucha por disminuir la brecha de género desde la escolaridad, donde las actividades son gestionadas desde y para mujeres menores de edad.

-¿Cuáles son las actividades o iniciativas que impulsa esta asociación?
-VM:
Ofrecemos charlas, talleres y cursos gratuitos con temática que abordan áreas con alta brecha de género, para niñas y adolescentes. Algunas de las que puedo destacar son el Primer Tour Feminista por el MIM (donde contamos con una charla de la primera mujer en ganar el Premio Nacional de Ciencias, la Dra. Cecilia Hidalgo), el curso gratuito de programación en Java “Programando el Futuro” (en el que 15 chicas fueron instruidas) y AMUJIPEDIA, una plataforma de aprendizaje alternativo que reúne material curricular y extracurricular para apoyar el proceso pedagógico de niñes y adolescentes en cuarentena.

-¿Qué temáticas abordan para el fortalecimiento del empoderamiento femenino en Chile?
-VM:
Creo que el impacto principal desde AMUJI al empoderamiento femenino parte desde la base: somos niñas empoderando niñas. Las chicas nos ven como una par, una igual y dicen: “oh, sí ellas pueden, entonces yo también puedo”. Es una asimilación y una conexión más cercana y directa, más natural. Además, las voluntarias que ingresan también se empoderan a través de este sistema, no sólo llegan sintiendo que pueden cambiar el mundo o creyendo en su poder, sino que muchas veces viven el cambio dentro de la organización al descubrir su potencial como agente de cambio reconociendo el poder y las ganas que tienen para cambiar el mundo.

-¿Cuáles son los desafíos en los que AMUJI busca trabajar a futuro?
-VM:
El mayor desafío con el que estamos lidiando desde ahora, y que se ha hecho aún más visible durante la pandemia, ha sido el cómo llegar a nuestro público objetivo. ­ Así como deseamos derogar ciertos estereotipos que limitan las elecciones vocacionales de las niñas, siempre buscamos complementarlo otorgando herramientas tecnológicas para equilibrar la brecha histórica en ése ámbito, pero ¿cómo llegamos a aquellas personas que no poseen un aparato tecnológico con acceso a internet? o que de tenerlo ¿no saben manipularlo completamente?

Ese es nuestro gran desafío a futuro, llegar a las personas que más nos necesitan y que cuentan con menos apoyo para desempeñarse en estas áreas, a las niñas que viven en entornos con menos acceso a una educación científico-tecnológica con enfoque de género e inclusión.

-¿Cómo crees que las mujeres jóvenes pueden aportar  en alcanzar la igualdad de género en Chile?
-VM:
Creo que lo principal es la conciencia respecto a lo que queremos, no se trata sólo de disminuir la desigualdad, se trata de lograr la equidad de género. Y no de cualquier forma, sino que poniendo el foco en mujeres y disidencias, con conciencia de clase, con inclusión. Por mi parte, no sólo quiero reducir la desigualdad: yo quiero feminismo, quiero equidad mediante el empoderamiento.

Creo que es eso lo que las mujeres jóvenes podemos aportar. Conciencia, nuevas ideas, actualización de problemáticas y de soluciones (que van evolucionando a lo largo del tiempo).Así como la brecha de género inicia con nosotras las mujeres jóvenes, es necesario que nos involucremos y que seamos parte de la solución. ¿Cómo podemos aportar las mujeres jóvenes a la equidad de género? Siendo protagonistas. Siendo el cambio que queremos ver en el mundo. Fin.

-Pensando en Generación igualdad y la plataforma de acción de Beijing ¿Cuáles han sido a tu parecer los avances y desafíos que nos quedan para alcanzar la igualdad de género?
VM: Destaco principalmente la coalición de Acción feminista por el cambio climático y la de Tecnología e innovación para la igualdad de género, y especialmente en esta última, es en la que participé activamente en mesas de trabajo y en la redacción oficial para la Declaración de las Juventudes Feministas de América Latina y el Caribe en el marco de la Plataforma Acción Beijing +25, siendo el área en la que me especializo y además una de mis principales preocupaciones respecto a esta “evolución” de las problemáticas de género, cabe destacar que al haber un alta brecha de género en tecnología, esta coalición es también muy poco trabajada en el ámbito del activismo feminista. La cuarentena, por sobre todo, nos ha mostrado la indiscutible supremacía del mundo digital como conectividad social, enmarcando además problemáticas socioeconómicas y políticas tanto en el contenido que circula en la red como en el acceso que tenemos a internet, a aparatos tecnológicos y, finalmente, a la información. Mi mayor preocupación a futuro, es ver las problemáticas sociales de género, racismo, adultocentrismo, y de inclusión,  replicadas en el mundo digital y, nuevamente, rigiendo nuestra forma de relacionarnos como sociedad. Creo que es un peligro inminente que podría hacernos retroceder en muchos de los avances que hemos logrado en términos de equidad de género.

– Desde tu punto de vista, ¿Cuál crees que es el aporte de ONU Mujeres a través del Programa para la autoestima?
-VM:
Necesitamos que las niñas y adolescentes tomen protagonismo en la lucha, pero para eso necesitan herramientas. Es difícil pensar que además de lidiar con la vida diaria, con el adultocentrismo y el machismo, tengamos que llevar también la responsabilidad de acabar con todo eso. Es un peso más.

Si empezamos con tener niñas sanas, felices, que se amen así mismas y que se valoren, tendremos el primer paso listo. El autoestima lleva al amor propio, el amor propio a la sororidad, y la sororidad es la base de la revolución feminista. Este tipo de iniciativas son fundamentales para iniciar el cambio.

– ¿Qué mensaje de empoderamiento le entregarías a todas la niñas y adolescentes que te leen en este momento?
-VM:
Existe una infinidad de problemas en el mundo, y una cantidad aún mayor de personas señalándolos;  pero las que realmente van a cambiarlo son aquellas que hacen algo por solucionar esos problemas. Las ideas impactan al mundo, pero son las acciones las que lo cambian. Crean en ustedes mismas y en su poder de generar cambios, en sus compañeras y en lo que juntas pueden lograr. Nuestras voces son poderosísimas, úsenlas. Porque nunca se es demasiado joven para iniciar la revolución. Porque es mucho más efectivo construir infancias y juventudes feministas e inclusivas, que sanar adultos rotos. Porque niñas con grandes ideas se convierten en mujeres con visión.

Entrevista a Valentina Muñoz Rabanal,  Presidenta de la Asociación de Mujeres Jóvenes por las Ideas (AMUJI Chile)

Reunión de equipo AMUJI

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